21 de noviembre de 2013

Exposición histórica: "Centenario del Tranvía eléctrico en A Coruña" (la concejala algo se olía...).

¿Ya no enviáis cartas ni postales...? Entonces ni os viene ni os va, ya que el correo electrónico prescinde de los casi olvidados sellos. (...) No, ahora en serio, hablando del tema, vamos a romper una lanza por la concejala de Movilidad, que en la presentación de los últimos buses de la flota, aprovechó para felicitar a Tranvías por su centenario... 10 años más tarde! Una de tres:
  • o no se enteró bien de la película, 
  • o no se lo explicaron como se lo tenían que explicar
  • o la prensa no recogió correctamente la intención
Pero el caso es que sí que hay un evento a celebrar:
Concretamente se trata de la puesta en funcionamiento del primer tranvía eléctrico en Coruña hace -ahora sí- cien años.
La información es de La Opinión:
Los carteles que promocionan la exposición

"Las mulas que tiraban de los primeros tranvías de la ciudad se jubilaron hace cien años, cuando se inauguró el primer vagón eléctrico. De aquella época solo quedan los raíles que se llevaron al paseo marítimo, pero la Sociedad Filatélica de A Coruña, en colaboración con la Compañía de Tranvías y el Ayuntamiento, regresa a principios del siglo pasado para conmemorar, a través de una exposición, el centenario de la puesta en marcha de los vehículos eléctricos.

La muestra permanecerá hasta el 1 de diciembre en la sala de exposiciones del palacio municipal, en horario de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas. Los visitantes realizarán un recorrido por la historia del tranvía en la ciudad, además, podrán contemplar algunas de las mejores colecciones filatélicas de España relacionadas con los ferrocarriles. Otras piezas de la exposición, según los organizadores, repasan la historia de A Coruña en sellos.

Las mulas movieron, de dos en dos o de tres en tres cuando tocaba subir la cuesta de Panaderas para llegar a la plaza de España, los vehículos por las calles de la ciudad durante casi una década. La Compañía de Tranvías, que presta el servicio de transporte desde hace 110 años, aporta a la muestra fotografías, documentos originales y objetos utilizados en los primeros vagones de aquella época. En cuanto se inauguró el primer tranvía eléctrico la empresa vendió 40 mulas, pero mantuvo en plantilla a diez animales.

La instantánea tomada el día de la inauguración del primer tranvía eléctrico fue escogida como imagen del sello conmemorativo de los cien años de su puesta en marcha. La Sociedad Filatélica de A Coruña, que inaugura la exposición sobre el asunto en el palacio municipal, también creó un matasellos y una medalla para recordar la fecha.

En honor a esta efeméride, la Sociedad Filatélica de A Coruña muestra este y otros sellos conmemorativos de este hecho histórico, y como relata la ficha de agenda...
Un año más la sala de exposiciones del Palacio Municipal concluye su programación anual con una exposición de la Sociedad Filatélica de A Coruña sobre un evento fundamental de nuestra ciudad.
En esta ocasión se conmemora el centenario del tranvía eléctrico, sin duda uno de las infraestructuras que más ayudó a vertebrarnos como ciudad. Diferentes colecciones de sellos acompañan a la documentación cedida por la Compañía de Tranvías.

A su vez, y a riesgo de alargar exageradamente este post, no queríamos dejar de hacer mención al artículo que La Opinión publicaba el mes pasado, con este motivo del centenario de la electrificación del tranvía en la ciudad. Es obligado traer al blog ese artículo que teníamos ahí, reservado. Así las cosas, os recomendamos su lectura. Os lo dejamos tras el salto, por si queréis repasar esta parte de la Historia busurbana local.

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 Del sudor animal a la menor contaminación

A Coruña celebra el centenario de la inauguración de su primer tranvía electrificado, que sustituía a los tirados por mulas. La flota de buses urbanos reduce las emisiones de polución con sus nuevas adquisiciones

Era el 1 de octubre de 1913, las mulas que tiraban de los tranvías llevaban casi diez años recorriendo las calles de la ciudad, de dos en dos o de tres en tres cuando tocaba subir la cuesta de Panaderas para llegar a la plaza de España. Aquel día todo cambió, se cumplió uno de los objetivos fundacionales de la Compañía de Tranvías (1900), el de electrificar las líneas y llevar a A Coruña lo que, para entonces, se consideraba un símbolo de "modernidad" y de "prosperidad".


A Coruña quiso apostar fuerte por este modelo de transporte, así que compraba la parte mecánica al gigante Siemens y, todo lo demás, venía de los talleres de "los mejores fabricantes de tranvías de España, Carde y Escoriaza", según recuerda el extrabajador de la compañía e investigador del transporte en la ciudad, Carlos Pérez.

Pero A Coruña no fue la primera en subirse al carro de la modernidad, tomó ejemplo de otras ciudades. El jefe de servicio de movimientos de la Compañía de Tranvías, Manuel Freire, explica...
"En Bilbao ya habían electrificado las vías antes de que empezase el siglo XX"

Esta actuación hizo que el servicio fuese mucho más rápido y más fiable y es que, se quedaron atrás las manos levantadas para pedirle al conductor que tirase de las mulas para que los usuarios pudiesen subirse en cualquier punto del trayecto.

Con la entrada en funcionamiento de estos nuevos tranvías, se instalaron también paradas fijas y se establecieron horarios aproximados para la llegada y la partida de los vagones.


Llegó el 1 de enero de 1923 y, con él, la inauguración del tranvía a Sada, el conocido como el Siboney, por la publicidad que portaba en su carrocería, y también la división por clases, algo que los vagones tirados por mulas no conocían.
"Había mujeres que venían a primera hora de la mañana a vender sus productos de la huerta a A Coruña, en segunda clase, y señoras que iban hasta Sada para pasar el día en el campo, en primera, claro"

...comenta Pérez, que recuerda que el primer vagón del servicio de la mañana era de mercancías. Tan solo dos años después de que se inaugurase el Siboney, se lanzó su primera oferta comercial, por cinco pesetas, los clientes podían ir hasta Sada, almorzar en La Terraza y volver a A CoruñaEra una hora y media de camino pero, para los vecinos de la época, suponía la posibilidad de poder vivir en Sada y trabajar en A Coruña.

Insertemos un retazo amplio de la Historia:

El tranvía
El interés que existía en unir La Coruña con la villa marinera y de veraneo de Sada lo pone de manifiesto, desde su creación en 1901, la Compañía de Tranvías de La Coruña, que encarga un estudio de viabilidad en 1902, un año antes de inaugurarse los tranvías tirados por mulas dentro del casco urbano de La Coruña, que aconteció en 1903.
En 1904 el ingeniero, de la Compañía de Tranvías, D. José Cortón solicita la concesión de la línea de Sada con coches eléctricos.
En años posteriores se realizaron diferentes proyectos, llegando la autorización de Obras Públicas en 1916; pero el desvío presupuestario, provocado por la I Guerra Mundial, retrasará las obras hasta que se realiza la ampliación de capital por parte de “Sobrinos de José Pastor” y en menor cuantía por el Banco Español del Río de la Plata, Banco Hispano Americano y Banco de La Coruña, lo que acelera su finalización en 1922, abriéndose el total de la línea para el público el 1 de enero de 1923, como la línea Nº∫6 de la Compañía de Tranvías.

Hacía un recorrido de 20,24 Km entre Puerta Real (La Coruña) y Sada, con paradas intermedias en el Apeadero Gª Prieto, Las Jubias, Fuenteculler, San Pedro, El Carballo, Castelo y Seijada.

En un principio se realizaban 12 salidas desde La Coruña y 14 desde Sada, ampliándose los viajes los domingos, sobre todo los de verano, dada la gran afluencia a las playas y fiestas.

Los viajes se realizaban en unos “magníficos coches” (según publicidad de la época) de cuatro motores y frenos de aire comprimido con una capacidad para 60 pasajeros y que podía arrastrar un coche-remolque con otras 35 plazas o bien uso para carga. Tenía departamentos de 1ª y 2ª clase a un precio del billete de 0,20 ptas. para 1ª y 0,15 ptas. para 2ª. A partir de 1929 pasó a ser la línea Nº 7 de la Compañía.
El servicio de tranvías, conocidos popularmente como “Siboney (una de las publicidades que llevaba era del café de esa marca), duró hasta 1956, en que fueron sustituidos por autobuses.

El Ambulante
Según lo estipulado en la concesión de la línea La Coruña-Sada, el Estado se reserva el derecho del transporte gratuito de la correspondencia pública, derecho que tuvo que ejercer con fuerza la Administración Provincial de Correos de La Coruña ante la resistencia de la Compañía de Tranvías, que se negaba a realizar el transporte del correo entre La Coruña y Sada y las paradas intermedias.

Prevaleciendo el criterio de la Administración de Correos, se estableció un ambulante con dos expediciones diarias. La primera expedición salía de La Coruña a las 8 h, llegando a Sada a las 9 h 10’, salía de Sada a las 10 h 25’, llegando a La Coruña a las 11h15’. La segunda salía de La Coruña a las 13 h 36’ llegando a Sada a las 14h06’, después de la parada de rigor salía a las 16 h 1’ llegando a La Coruña a las 17 h 11’. Este ambulante cambiaba la correspondencia en todas las paradas del trayecto. Las dos expediciones eran atendidas por un funcionario dependiente de la Administración de La Coruña, que cobraba un sueldo anual de 1.460 ptas. a razón de 4 ptas. diarias.


Cuentan Freire y Pérez que los tranvías estaban tan metidos en el día a día de la ciudad que, cuando había apagones, se dispersaban los vagones para dar luz a los vecinos con sus faroles encendidos.


En este boom de los transportes y durante aquellos "felices años veinte", la Compañía de Tranvías participó en un proyecto que pretendía unir A Coruña con Santiago mediante vías estrechas electrificadas, pero esta propuesta nunca llegó a hacerse realidad, entre otras razones, quizá porque en los años treinta llegó la guerra y, con ella, la carestía de materiales para reparar cualquier cosa que se estropease. Carlos Pérez cuenta que...
"Hubo una riada que se llevó por delante el puente de O Burgo, hicieron uno provisional y la gente cruzaba andando, y se subía a otro tranvía cuando llegaba al otro lado"

Los trolebuses llegaron a la ciudad en 1948. El primero unía la plaza de Pontevedra y Monelos. Una de las principales razones de la desaparición del tranvía fue que el trolebús se consideraba más avanzado y moderno. Hay otra teoría y es que el Estado daba ayudas para comprar trolebuses Pegaso, algo que acabó con el tranvía en la ciudad en julio de 1962.

Foto de familia de un trole inglés y otro coruñés.
La llegada de los troles fue paulatina, se retiraban las vías, se quitaba la electrificación y se reponía el firme. Por las calles de la ciudad circulaban trolebuses que ya habían recorrido Londres durante años, con sus dos pisos y sus cristaleras, pero fueron sustituidos, en los años setenta, por unos primos hermanos, los autobuses.


El reto hoy en día está en conseguir que la flota no deje huella, que contamine lo menos posible, por ello, la Compañía de Tranvías va renovando poco a poco sus vehículos. De hecho, ya integra nuevos coches que contaminan 76 veces menos que algunos de sus antiguos buses.

El tranvía volvió a circular en 1997 pero con uso turístico. Actualmente, el cambio de gobierno terminó con los tiempos del tranvía, que recorría gran parte del Paseo Marítimo rodando, para regocijo de los visitantes, a lo largo de la costa y a los pies de muchos de los referentes turísticos de la ciudad.

Gráfico extraído de los planos de recorridos de Busurbano.info

Una verdadera lástima ya que el planeado y aguardado retorno de este medio se verá retrasado y su recorrido, mutilado.

Fuente:
Agenda de Coruna.es vía Alberto S N
La Opinión de A Coruña
TranviasCoruna

PDF porteo.es Tranvias2013.pdf
Imágenes: 
Blog Busurbano,
La Opinión (Tranvías, Arquivo do Reino de Galicia, etc)

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