3 de agosto de 2008

Muere la copiloto de un coche que se saltó un stop y chocó con un bus de la línea 20.

Una mujer de noventa años falleció ayer en A Coruña después de que el vehículo Peugeot 306 en el que viajaba como acompañante, y que circulaba por la avenida de Montserrat en dirección a Culleredo, se saltara un stop y fuera embestido por un autobús urbano de la línea 20.

El suceso, ocurrido en torno a las seis de la tarde, se produjo cuando un vehículo Peugeot, matrícula B-8117-VC, que circulaba desde Eirís en dirección a Palavea se pasó el stop en el viaducto que pasa por encima de la avenida de Alfonso Molina, en la zona de Eirís, en el cruce que hay justo frente a la entrada de la Fábrica de Armas coruñesa.

Justo en ese momento, un autobús urbano de la línea número 20, que circulaba desde Vilaboa, embistió al vehículo. La parte delantera del coche quedó totalmente destrozada. El golpe afectó tanto al conductor del automóvil, un hombre de 75 años, como a la acompañante, la mujer que resultó muerta. Los facultativos del 061 desplazados al lugar trataron de reanimarla, sacándola del coche y utilizando un desfibrilador. Pero todos sus esfuerzos fueron en vano.

Una ambulancia del 061 trasladó al conductor hasta el Complexo Hospitalario Universitario A Coruña, mientras los agentes de la Policía Local cubrían el cuerpo de la mujer, que yacía en el suelo a la espera de que llegara el juez de guardia para poder levantar el cadáver. Mientras el tráfico que iba por la vía en ese sentido era desviado hacia la avenida de Alfonso Molina por los agentes de la Policía Local, que se encargaron del siniestro.

A escasos metros, A.M., su nieta, lloraba acompañada por su marido. “Vivía aquí desde hacía muchos años, con nosotros, pero iba a pasar unos días a Ourense. Precisamente ayer se había hecho una revisión médica y estaba bien”, se lamentó, antes de reconocer que no estaba al corriente de los detalles que rodeaban la colisión. “Parece que mi tío se equivocó”, añadió.

Cuando el cuerpo de M.G. fue retirado, también se fueron su nieta y el esposo de esta. Antes de que se marcharan, el conductor del bus implicado quiso trasladar su pésame a la pareja por la pérdida de su familiar.

Hasta el lugar también se desplazó una ambulancia de la Cruz Roja que atendió a dos mujeres que viajaban en el autobús, y que tenían heridas leves, según fuentes de la Cruz Roja. Ambas fueron trasladadas al Complexo Hospitalario Universitario A Coruña para ser atendidas de sus heridas.

Mientras las diligencias policiales continuaban, la Compañía de Tranvías envió una unidad del servicio de inspección, que pidió otro autobús para que sustituyera al siniestrado, al igual que un conductor que ocupara el puesto del que permanecía en la furgoneta de atestados, prestando testimonio. Sin embargo, aunque se restableció el servicio, ningún pasajero que resultara ileso en el accidente decidió esperar que llegara el nuevo transporte, y todos prosiguieron su camino por sus propios medios.

El servicio de bomberos también se desplazó a la zona del accidente para limpiar la avenida de Montserrat debido a las manchas de aceite y sangre que quedaron en el asfalto tras la colisión. La señal de stop que el conductor supuestamente no respetó está pintada en el suelo y es la encargada de regular la incorporación a la vía que se dirige hacia Vilaboa (Culleredo).

Fuente e imágenes: La Voz de Galicia, El Ideal Gallego, La Opinión de A Coruña

2 comentarios:

  1. Lo siento mucho por las víctimas.

    Hubo suerte que en ese momento Tranvías dispusiese de una "Unidad del servicio de inspección", ya que desde hace varios meses normalmente no hay nadie trabajando en el puesto de control, ...como nunca pasa nada...

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