9 de marzo de 2009

¿Rechazo de la campaña o un anuncio más?

'Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida' es el polémico 'slogan' que desde ayer exhiben varias líneas de autobuses de A Coruña, en el marco de una campaña financiada por la Unión de Librepensadores. Los 'buses ateos', que llegan a la ciudad tras pasar por Madrid, Barcelona y Málaga, convivirán con autocares que promocionan lemas religiosos como 'El que no crea en Jesús es condenado'.


La polémica publicidad atea circula desde ayer por las calles de A Coruña. Bajo el lema Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida -y su versión gallega-, la parte trasera de los autocares de las líneas 3 y 6 lucen ya dos anuncios financiados por la Unión de Ateos y Librepensadores con el objetivo de difundir sus ideales, al igual que ya hicieron por otras ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga. Pero no serán los únicos mensajes religiosos que los coruñeses podrán observar estos días en los autobuses de la ciudad. Desde hace algunas semanas, varias líneas -el especial universitario, el 5 y el 23- también tienen su particular anuncio: El que no crea en Jesús es condenado.

La guerra de mensajes vía autocares ya ha comenzado mientras los ciudadanos se dividen entre los que rechazan que las creencias religiosas se exhiban en un servicio público como el transporte y quienes no dejan de verlo como un anuncio más. "Me parece fatal. Cada uno es libre para creer en lo que quiera y no es necesario poner verde a nadie. Este tipo de anuncios pueden ofender a alguien", señala en una parada de autobús la coruñesa Elena L., quien reconoce que tampoco está a favor de la publicidad religiosa. "Me es totalmente indiferente, no creo que afecte a nadie", añade Manuela C.


Las opiniones se vuelven más críticas entre la comunidad eclesiástica de la ciudad. A finales de enero, cuando se hizo público que A Coruña acogería este tipo de publicidad, el párroco de la Colegiata de Santa María, Rafael Taboada, consideraba "lamentable" estos anuncios a los que definía como "un desatino y un insulto hacia los católicos". Por su parte, el sacerdote de Santa Lucía, José Ríos, aseguraba que "estas iniciativas perjudican a todo el mundo, a los que creen y a los que no, porque los ateos también son hijos de Dios".

La única nota discordante dentro de la Iglesia coruñesa llega de la mano del párroco de Xestoso -en el concello de Monfero-, Xosé Luis Rodríguez Patiño, quien no sólo no se muestra crítico con el lema de la campaña atea sino que lo suscribe. "Los promotores de esta iniciativa rechazan un Dios que nos amarga, que nos castiga y no da felicidad y yo tampoco quiero este tipo de Dios. Yo únicamente creo en el que me da alegría e ilusión", sostiene el sacerdote. Rodríguez considera que estas campañas publicitarias son positivas porque "ayudan a pensar" y rechaza las críticas vertidas desde la Iglesia porque recuerda que mensajes similares con motivos religiosos ya protagonizaron varias vallas publicitarias de la avenida Alfonso Molina de A Coruña.

El presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela, también mostró, en su día, la disconformidad con los buses ateos. "No se puede insinuar que los creyentes estamos preocupados por creer en Dios. Nos es justo que quienes tienen que hacer uso de estos espacios públicos deban soportar mensajes que hieren su sentimiento religioso", señaló.

El tercer miembro implicado en la publicidad atea es la Compañía de Tranvías de A Coruña, encargada de gestionar los anuncios de sus autocares. El gerente de la compañía, José Prada, insiste en que, para la empresa, estos slogans "no son más que publicidad" y asegura que ellos ni "están a favor ni en contra de esta campaña". En cuanto a los que afirman que no se subirán a estos autobuses pide "no dar mayor importancia a este asunto". La publicidad atea y religiosa ya está en la ciudad. Detractores y defensores tendrán que convivir con ella hasta el 4 de abril.

La coruñesa Manuela C. asegura que le da "absolutamente igual" que los autobuses de la ciudad luzcan publicidad atea o no. "Me es totalmente indiferente, no creo que nadie pueda ofenderse porque en un autobus vayan estos anuncios", indica. "Del mismo modo, ¿los ateos deberían ofenderse al pasar delante de una iglesia católica?", sostiene.
"Nadie debería autorizar este tipo de publicidad en un medio público", sostiene Claudina S., quien alega que ninguna persona o entidad debería meterse con las creencias religiosas de la población. "Yo creo en Dios, no en los curas, porque he sido educada de esa manera y considero que los asuntos de la religión no tienen que llegar a la publicidad", resalta.

Manoli G. reconoce que no está de acuerdo con el lema Probablemente Dios no exista. Deja de preocuparte y disfruta de la vida pero no ve nada malo en que los autobuses exhiban este tipo de publicidad. "Es un anuncio más y aunque no comparto la idea tampoco es algo que me ofenda", indica esta coruñesa, quien afirma que no entiende a qué viene "tanta polémica".

Fuente: La Opinión de A Coruña

Imagen: troleros.blogspot.com
Viñeta: Santy Gutierrez

1 comentario:

  1. Non entendo a polémica, "Probablemente Deus non exista", non o afirma que se sinta ofendido por unha probabilidade será por que tampouco está moi seguro.
    "Deixa de preocuparte e disfruta da vida" pode haber alguén en contra de esta frase?

    Eu utilizo habitualmente a liña 5 e dende fai anos teñen un anuncio da igrexa evanxelica creo, nunca sentinme ofendido, sinxelamente son anuncios, como milleiros de anuncios que existe lles das ou non importancia.

    Hai infinidade de anuncios que non van dirixidos a min como perruquerias de muller, medias, tendas de roupa feminina, vanme ofender? non, sinxelamente non lle presto atención.

    Pois o mesmo co anuncio ateo, se non vai dirixido a min non lle presto atención, o que lle fai caso será porque realmente dubida do que cree ou directamente non cree.

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Comentarios busurbanos...: