28 de marzo de 2008

Dejad que los niños se suban al bus... ¿gratis?

Muchos hemos sido niños (...) y a todos nos es familiar la escena de una madre aupando a su criatura -de más o menos añitos- por encima del torno del bus, cuan saltador de altura socorrido por fuerzas divínicas.

En efecto, esta acción "liberaba" de pagar a los menores catalogados como "niños". Todo ello al amparo del cartelito que rezaba "Los niños que no pagan han que subir en brazos". Y cuando los infantes dejaban de parecerlo, tenían que madurar a base de pagar el viaje si la cosa no colaba ya... a no ser que entrasen en volandas!

La posible infracción (la permisividad dejaba cualquier duda en el aire) todavía se rige hoy por la moneda antigua (fijáos si tenemos que modernizarnos...!), y asciende a 2000 pesetas según rezan las ordenanzas.

Para el busero eres un niño si alguien puede llevarte en brazos. Las ordenanzas prohíben discutir con el conductor, así que hace años que se determinó tácitamente que todo el que suba en brazos se considera niño y no paga, sea cual sea su edad. José Prada:
“Si pusiésemos un límite, las polémicas por si el crío tiene más o menos años ralentizarían el servicio. Y lo de subirlo y bajarlo también es para apurar, no por el torno. Para mi es una buena medida, y tenemos mucha manga ancha: por ejemplo, si vas con dos pequeños el que ocupa asiento tampoco paga”



Ahora, con la próxima retirada total de los tornos de los buses urbanos, el panorama cambia, pero... ¿a mejor? ¿a peor? Porque, claro, como viajeros que son y sin torno que sortear, ¿han de pagar los niños a partir de ahora a cambio de su billete físico correspondiente? ¿O se respetará la tradición "de toda la vida" (Prada dixit) de que "si suben en brazos pasan sin pagar"?

La respuesta: "La nueva normativa, además de actualizar sanciones y reflejar el sistema de control con recibo, posiblemente ‘legalizará’ la situación de los pequeños y definirá a qué edad dejan de serlo".

Cuando se ultimen detalles pendientes, entre 10 y 12 buses se dejarán las tres aspas metalizadas del torno en el taller cada día: los casi 100 que forman la flota expedirán recibo antes de que termine abril. Mientras, los revisores ya están ahí, trabajando de línea en línea para pillar al que se meta al descuido... aunque nadie los haya visto todavía.

Otras normas curiosas hablan de la forma de calcular las plazas de un bus, las ordenanazas establececen que cada persona computa a razón de ¡60 kilómetros* de peso!... y 10 centímetros cuadrados por viajero de pie. (*Textual del Diario Qué, que por las exclamaciones, interpretamos que no se trata de una errata, sino de un despropósito de las propias ordenanzas).

Multas de escándalo! ;-D

Subirse al 6-A con una recortada o una bomba se multa con lo mismo que si le das al timbre por fastidiar: 10.000 pesetas.

Tú no le puedes hablar al conductor (o te caen 5.000 de sanción), pero él está obligado prestarte la debida atención y corrección; combinándo las habilmente, con expulsarte por incumplir la orden de mudez: si no lo hace, paga 10.000.

El listo que siempre se cuela enla fila del bus actúa bajo riesgo de multa de 5.000 pesetas, la mitad de lo que le cae al sucio, al borracho y al que porte paquetes malolientes.

Fuente (de inspiración): Diario Qué

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