2 de junio de 2009

Nuevo preacuerdo sin la firma de la CIG. ¿Hemos de ser optimistas? Psé..., ¿no...?

Igual que hace una semana, el comité de empresa y la gerencia de la Compañía de Tranvías se sentaron en la mesa de negociaciones para acordar un convenio laboral que evitara la huelga de los buses urbanos.

De nuevo, consiguieron un preacuerdo, y de nuevo, ese preacuerdo lleva la firma de UGT y CCOO, pero no de la CIG. Fue precisamente la oposición de este sindicato lo que hizo que la asamblea de trabajadores votara no (por una diferencia de tres votos) al anterior borrador.

“Dá o mesmo o que saia na asamblea. O acataremos”, comentó Demetrio Choren, secretario de la Federación de Transportes de UGT. Sin embargo, todos los representantes sindicales están de acuerdo en que este preacuerdo es mejor que el anterior, gracias a que recoge dos nuevas concesiones:
  • los trabajadores que no son conductores ven aumentados uno de sus pluses,
  • y no se tendrá que devolver el 0,60 correspondiente al IPC real del año 2008.
“A empresa condónanos a deuda”, anunció Choren. Precisamente esta deuda fue el “matiz” al que se había referido el gerente de la Compañía de Tranvías, José Prada, cuando el viernes pasado acordaron demorar el inicio de la huelga, que estaba convocada para el día de ayer.

A todo lo que se ha conseguido tras las cinco horas de negociación de ayer, se añaden las demás ventajas que se habían conseguido en las anteriores negociaciones,
  • como el incremento salarial de un 4%,
  • al que hay que sumar el 1% correspondiente a los pluses por trabajar domingos y festivos, que hasta ahora tampoco tenían.
Félix Grobar, de CCOO, comentó: “Estou más satisfeito deste acordo do que do da semana pasada, e CCOO vai a apoialo na asamblea”.

Hay que recordar que en la última reunión, que tuvo lugar el miércoles pasado, CCOO había votado no al mismo preacuerdo que había firmado hacía dos días, según transcendió más tarde. A ese respecto, Grobar (que nunca llegó a comentar este punto) se limitó a señalar que lo ocurrido la semana anterior fue “moi kafkiano” y reiteró que la última palabra será de la asamblea de trabajadores.

Dicha asamblea tendrá lugar el miércoles 3 de junio en horario de 10:00 horaspor la mañana y a las 17:00 en horario de tarde. La urna para las votaciones estára abierta de forma ininterrumpida desde las 10:00 hasta las 20:00 horas, para que los votantes puedan acudir a ejercer su derecho a voto.

Miguel Campos, presidente del comité de empresa, comentaba que “imos dar un pouco de tempo para asentar as cousas e que a xente saiba os acordos os que chegamos, porque serán eles os que teñan que decidir”.
Con el voto de UGT (sindicato mayoritario) y CCOO a favor del preacuerdo, todavía no está clara la posición que adoptará la CIG. Su representante, Ernesto López Rei, secretario de la Federación de Transportes, abandonó la reunión minutos antes de que lo hicieran sus compañeros de las demás centrales sindicales. Mientras que en la anterior ocasión su postura fue de insatisfacción ante los resultados que se habían obtenido en la mesa de negociación, esta vez se mostró más comedido. “Aínda non decidimos a posición que imos adoptar”, explicó, al tiempo que reconocía que se han obtenido avances, en referencia al plus para no conductores y el del aumento 0,60 del IPC de 2008 que los trabajadores no tendrán que devolver a pesar de que el índice creció por debajo de la esperado y que se mantienen las mismas tablas para este año.

A la espera de la decisión final, desde la gerencia, Prada no quiso hacer cábalas sobre cuál podría ser el resultado de la asamblea: “Es verdad que en esta reunión les hemos dado más, pero también creía la semana pasada que la asamblea votaría que sí al preacuerdo”. Además, aunque la reunión de ayer fue más breve con respecto a la del anterior lunes, Prada asegura que no fue por ello más fácil, quizá porque el margen de maniobra fue más estrecho.

Fuente: El Ideal Gallego y Troleros&buseros blog
Imagen: El Ideal Gallego

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