Las asociaciones de vecinos afectadas por la ordenación del tráfico que se llevará a cabo para implantar el carril bus
temen que el cambio complique todavía más la circulación en el Orzán, en concreto
en las calles Sol y Hospital. Sólo buses y taxis podrán circular por Panaderas en dirección a la plaza de España, mientras que la dirección opuesta, hacia la plaza del Pintor Sotomayor, quedará para el tráfico privado y público.
El presidente de la asociación de vecinos de La Marina, Juan Sáenz-Chas, sostiene que
la circulación en estas vías
se "verá afectada" por la conversión de Panaderas en una calle de sentido único.
"Temo que se vayan a producir más atascos", aclara el dirigente vecinal, para quien el proyecto provoca "recelo y preocupación" entre los afectados.
Sáenz-Chas entiende que
la implantación del carril bus no es una buena idea, ya que, en su opinión,
se trata de una iniciativa "que no tiene demanda social". Recuerda que
las críticas al transporte público son "por la frecuencia y el precio" de los viajes, pero no por la fluidez del servicio.También critica el presidente de los vecinos de La Marina
la pérdida de aparcamiento. Y es que el Concello tendrá que
suprimir las zonas de estacionamiento de la ORA y de carga y descarga que existen en la actualidad en el lado derecho de las calles afectadas por el proyecto.
En la reunión de la semana pasada entre el concejal de Transporte, José Nogueira, y la Federación de Asociaciones de Vecinos de A Coruña y Área Metropolitana,
no fue invitado ningún representante de la Federación Salvador de Madariaga, a la que pertenece Sáenz-Chas, quien reclama que el Concello informe a todas las asociaciones.
La presidenta de los vecinos de la Ensenada del Orzán, Aure López, también
tiene "dudas" sobre el desvío de los vehículos privados por las calles Sol y Hospital, "que en la actualidad ya soportan mucho tráfico". López cuenta que
el Ayuntamiento barajó otra posibilidad para implantar el carril bus: que Panaderas fuese de una única dirección, lo que permitiría ampliar las aceras, opción por la que ella se decanta. En su opinión,
esta vía seguirá igual de saturada con la llegada del carril bus y "los peatones se tendrán que seguir pegando a las casas cuando caminan por la acera por miedo a que los buses los rocen".
La presidenta de la asociación del Orzán insiste en que
con la apertura del parking del Papagayo se saturará aún más la zona. "Aunque la ocupación sólo llegue a la mitad,
serán quinientos coches más circulando por las mismas calles". López recuerda que en la zona de
San Andrés ya se implantó un carril bus en los años ochenta y fue "un desastre". No obstante, reconoce que
"si el transporte público es más ágil, esto también ayudaría a descongestionar el tráfico en el barrio".
El presidente de la asociación del Ensanche, Gerardo Crespo, prefiere no opinar sobre la reordenación del tráfico en la zona de Panaderas. "Primero
tendremos que ver cómo funciona y si surgen problemas, habrá que estudiar la posibilidad de hacer cambios".
Sobre la implantación del carril bus en su barrio
reconoce "que la supresión de aparcamientos supone un problema", por lo que
pide al Concello que habilite una zona de estacionamiento para los vecinos en terrenos del Puerto.
A pesar de la supresión de plazas para estacionar,
Crespo considera que el proyecto va a favorecer a un número importante de personas, frente a una cantidad menor de perjudicados. "Favorecerá la movilidad del tráfico y eso es positivo", destaca.
Fuente: La Opinión de A Coruña