24 de julio de 2013

"Queremos que los buses urbanos circulen por el interior del polígono". Lo dice Manuel García Santamaría, presidente de los Empresarios del Polígono de A Grela.

De paso que captamos un par de intenciones con respecto a la posibilidad futura de que algunas líneas sean por fin de utilidad para los trabajadores del polígono de Agrela, conozcamos algo mejor la situación actual de este enclave industrial, semiencajonado en la urbe coruñesa:

La asociación de empresarios del polígono de A Grela cumple 40 años de existencia, aunque este parque empresarial alcanza ya el medio siglo de vida. Manuel García Santamaría, presidente del colectivo empresarial, defiende la cercanía de las instalaciones a la ciudad como uno de sus principales valores y apuesta por integrar de forma efectiva a A Grela en el casco urbano, al tiempo que reclama mejoras como una más adecuada conducción de agua y un transporte público que recorra el interior del polígono

-Cuando el polígono nació se encontraba alejado del casco urbano, pero hoy está casi integrado en él. ¿Cómo ha beneficiado y perjudicado esa proximidad?

-El contacto ha beneficiado extraordinariamente a la ciudad y al polígono. Hay pocos polígonos que estén situados de esta forma y en los que el beneficio sea tan mutuo, ya que la proximidad favorece la conciliación laboral y familiar de los trabajadores, que pueden desplazarse en 10 minutos desde el centro de la ciudad, lo que es un lujo. La cercanía de las empresas a la ciudad también es positiva para dar salida a sus productos y si hay buenas comunicaciones, como ahora con la tercera ronda, aún mejor, porque se puede hacer mucho mejor la logística de distribución.

-Pero la proximidad a la ciudad también genera problemas como la saturación en el tráfico.

-Yo fui director general de una empresa del polígono, Ipasa, durante 37 años y hacía un servicio de distribución en la ciudad en sus inicios para repartir el pan cuatro veces al día a cada establecimiento y mi experiencia me dice que salvo por los problemas de las horas punta, la cercanía tiene unas ventajas extraordinarias. Si pensamos que en lugar de aquí estuviéramos en Arteixo, nuestro problema habría sido mucho mayor porque tendríamos las horas punta y la distancia a recorrer desde allí. Hay que saber aprovechar la situación del polígono y ser sensible a ella, por lo que la frase del alcalde 'Quiero que sea un barrio más de la ciudad' es muy importante para mí. Porque además este es un polígono industrial y comercial y la gente ya viene aquí a pasear, correr y consumir en los bares, lo que le hace diferente de otros.

-¿Ese carácter comercial de A Grela le diferencia de otros parques empresariales?

-Sí, pero más por su cercanía a la ciudad, porque hay otros polígonos que también son comerciales, pero esa proximidad a la ciudad es una marca enriquecedora. Aunque ya quisiéramos también más industrias, sobre todo ahora que son mucho menos contaminantes. Pero esa sintonía entre lo comercial y lo industrial ha sido muy importante, como vemos con Dolce Vita y Marineda City.

-¿Se está notando ya en el polígono la apertura de un tramo de la tercera ronda?

-Se está notando pero se hará más en el futuro. No sabemos si es debido a la crisis o a la tercera ronda, pero estamos viendo que hay menos tráfico dentro del polígono, que era un barrio más de la ciudad por el que circulaba gente que solo venía de paso. Ahora se circula mucho mejor y con las obras que se están haciendo en el cruce de las calles Galileo y Gambrinus aún se hará mejor porque era un tapón.

-Antes de la crisis había quien sugería que A Grela dejara de ser un polígono para convertirse en una zona residencial. ¿Ha desaparecido hoy esa idea?

-Habría que preguntárselo a las autoridades, pero los empresarios estamos muy contentos con esta ubicación si se sabe aprovechar debidamente y encontramos las ventajas que esperamos. No hay que olvidar que este polígono tiene 50 años y ahora se construyen de un modo totalmente diferente, con los viales ya abiertos y todas las infraestructuras necesarias instaladas. Recuerdo como anécdota que cuando llegué a Ipasa en 1970 hacíamos 12.000 kilos de pan al día y tuvimos que trabajar con agua de un pozo porque no había abastecimiento.

-¿Sigue habiendo carencias que es necesario resolver medio siglo después?

-Sigue habiéndolas porque la tecnología avanza mucho. Un aspecto que me preocupa es la seguridad dentro del propio polígono porque las naves fueron construidas adosadas unas a otras y cuando se produce un incendio es mucho más difícil de apagar que si están separadas, aunque con la tecnología ese problema se puede subsanar. También hay que dar al polígono la connotación de barrio, para lo que hay que tener buenas aceras y árboles para que por primera vez la gente y la empresa convivan directamente.

-¿Va a haber actuaciones concretas del programa Smart City Coruña para el polígono?

-Se está confeccionando un plan director que recogerá todas las necesidades del polígono y las prioridades dentro de ellas. Nosotros habíamos hecho hace años un plan similar pero se había quedado cojo y el que se prepara ahora es bastante más serio y con una financiación que esperamos conseguir si el proyecto está bien diseñado.

-Al margen de la seguridad contra incendios, ¿en qué otras áreas aprecian necesidades?

-El abastecimiento de agua también es muy importante y pensamos que debería haber una red adecuada para hacer frente a los incendios, porque a veces el problema es de la infraestructura existente, que obliga a las empresas a tener aljibes y para muchas compañías no es operativo y les resulta muy costoso, por lo que pedimos una nueva conducción con la presión adecuada. También sería necesario disponer de más aparcamiento y con sistemas inteligentes que permitan conocer dónde hay plazas libres.

-¿Sería necesario también mejorar el transporte público?

-Sí, y creemos que va a mejorar mucho con la reforma del cruce de Galileo. Queremos que los autobuses circulen por el interior del polígono, ya que lo hacen por fuera porque cuando antes lo hacían por dentro sabía a qué hora entraba pero nunca a qué hora saldría, ya que era imposible cumplir las frecuencias.

El Ayuntamiento está esperando al fin de las obras en ese cuello de botella para cambiar la ruta de los autobuses y dar unos servicios que los empresarios y los trabajadores demandan.

"Queremos que los autobuses circulen por el interior del polígono y creemos que el transporte público va a mejorar mucho con la reforma del cruce de la calle Galileo"

-Solo un 60% de las empresas del polígono pertenecen a la asociación. ¿Qué habría que hacer para convencer al resto?

-Lo intentamos desde siempre, pero lo mejor que se puede hacer es hacerse cada vez más imprescindible y que el empresario perciba que al cabo del año obtiene mucho más de lo que está pagando como cuota. Todas las grandes empresas del polígono están en la asociación, por lo que quienes faltan son las de menor tamaño y la crisis puede haber influido, aunque a pesar de ella hemos tenido más altas que bajas, por lo que no estamos descontentos.

Fuente e imagen: .La Opinión de A Coruña

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