3 de noviembre de 2008

Dolce Vita solicita una mayor implicación local para que mejore el tráfico en A Grela

La directora de márketing y comunicación de los centros Dolce Vita, Magda Amaral, aseguró ayer en declaraciones a Radio Coruña-Cadena Ser que el espacio comercial que acaba de llegar a la ciudad no supone un problema para el tráfico, sino una solución.

Amaral pidió a las entidades locales un esfuerzo para resolver la densa circulación que afecta al polígono de A Grela e hizo hincapié en que Dolce Vita ya se puso en contacto hace dos años con el Ayuntamiento tras conocer las características de movilidad de su futuro emplazamiento en la ciudad.

La responsable de comunicación del centro comercial reiteró que la empresa ha hecho en materia de infraestructuras “todo lo que estaba a su alcance” para que su instalación no agravara el problema circulatorio, y apostilló: “Para A Grela es una buena noticia tener Dolce Vita”.

Además de los desvíos para canalizar el paso de vehículos, el asfaltado de la calle de Newton y la creación de 3.000 plazas de aparcamiento, recordó Amaral, Dolce Vita está dispuesto a hacer nuevos carriles y poner semáforos, actuaciones que, destacó, no puede “hacer en solitario”.

En este sentido, Amaral recalcó que la empresa está abierta a arreglar la situación, por lo que esta misma semana mantendrá una reunión con el alcalde, Javier Losada, y con el responsable de la Compañía de Tranvías, José Prada, para abordar el asunto.

Entre los temas que también estarán encima de la mesa figura la promoción del transporte público entre un sector de la clientela de Dolce Vita que no dispone de coche, los jóvenes.

Y es que el transporte público con destino al centro comercial ha sido objeto de polémica desde la apertura el pasado 17 de octubre. El concejal de Seguridad Ciudadana, Florencio Cardador, que anunció ayer la creación este mes de una comisión que estudie la situación en A Grela, llegó a plantear que fuera el propio Dolce Vita el que fletara autobuses privados para sus usuarios, una propuesta que la empresa considera que tampoco mejoraría el caos de tráfico y que la asociación industrial de A Grela califica de una consecuencia más de la falta de previsión del Ayuntamiento.
Por el momento, es la línea 11 la que para frente al espacio comercial, un hecho que ha provocado que pase de registrar un centenar de usuarios al día a más de 500, 1.500 los sábados.

Fuente: El Ideal Gallego

Caos en La Grela (de nuevo). Lo que nos espera...

Durante la tarde de ayer la masiva afluencia de público al nuevo centro comercial Dolce Vita de la Grela provocó de nuevo retenciones de vehículos en los accesos al mismo. Alrededor de las siete de la tarde, la cola de automovilistas que se dirigían al centro comercial llegaban hasta el túnel de la rotonda, en una jornada festiva y que, por lo tanto, la actividad en el polígono industrial era prácticamente nula.
De igual manera se vieron afectados los horarios y las frecuencias de la línea 11, que conecta el centro con el Dolce Vita, y de refilón las líneas 6 y 6-A, que discurren por las proximidades, por la Avenida de Finisterre.

A cuento de esto, el PP trasladará al pleno de hoy varios temas sobre los que, según el grupo municipal, existen «más sombras que luces en lo que a información oficial se refiere por las continuas contradicciones y rectificaciones de los concejales de gobierno».

Uno de ellos, cantado, es el de las retenciones de tráfico que se generan a diario en el polígono de la Grela tras la apertura del Dolce Vita, «colapsando aún más unas vías que ya eran consideradas como de las más problemáticas de la ciudad».

El PP preguntará sobre los estudios técnicos, económicos y de movilidad urbana que se han llevado a cabo previos a la autorización de actividad y funcionamiento de Dolce Vita, y sobre qué medidas de ordenación del tráfico, de ofertas de transporte público y de mejora de movilidad urbana va a poner en marcha el gobierno local.

Los populares también pedirán que se informe sobre el contenido del Estudio de Viabilidad del Metro Ligero para la ciudad de A Coruña, en poder de la Consellería de Política Territorial desde abril de 2007, así como sobre las gestiones realizadas ante la Xunta para garantizar que el proyecto sea también para el área metropolitana.

Fuente: La Voz de Galicia

2 de noviembre de 2008

Busquets: «El tranvía actual es como la bicicleta de mi abuelo»

Joan Busquets visitó recientemente A Coruña para participar en el congreso La ciudad hacia el agua. Su proyecto para el puerto mereció los elogios de todos los ponentes.

-La estación intermodal se va a hacer en el mismo lugar que la actual estación de ferrocarril. ¿No cree que está muy alejada del centro?

-Podemos tener uno de los intercambiadores más eficientes de España. La estación de San Cristóbal queda baja respecto al barrio de Sardiñeira. Esto permite imaginar que si la acera de la avenida de Sardiñeira la siguiéramos por encima del ferrocarril se podría cubrir el AVE, el tren nacional y el de cercanías, quedando arriba una plataforma para jardín, para usos de la propia estación y para los autobuses interrregionales e interurbanos.

En la avenida de abajo es donde colocaríamos los autobuses de la ciudad, el tranvía y los taxis. Delante de la avenida de Sardiñeira queda un espacio (detrás de donde está Correos) en donde te cabe un párking de punta a punta, con muchísimos coches, unos 2000. Incluso una parte de este aparcamiento podría ser para los residentes que no tienen garaje en casa.

-Supongo que cuando habla del tranvía será uno distinto al que hay ahora.

-Exacto. Le llamamos tranvía, pero es como lo que llamamos bicicleta hoy y lo que era la bicicleta de mi abuelo, no tienen nada que ver. Será un tranvía eficiente, que va en carril propio, que no consume energía y que llega a la hora y sale a la hora.

-O sea, como el que ya circula por Bilbao, Valencia, Sevilla, Alicante...

-Sí, pero en esas ciudades no está pensado como un sistema global. En A Coruña lo estamos planteando como un sistema que permita la comunicación entre los puntos densos, entre los nodos importantes de la ciudad: la ciudad histórica, el nuevo puerto, la estación intermodal, el recinto ferial, la universidad, los hospitales, Riazor, Los Rosales y todo el sector del Ensanche, Elviña, Los Mallos... Todos estos sitios han de poder tener el tranvía a una distancia a que se pueda llegar andando.

-El tranvía, el centro de ocio del puerto... ¿No cree que se han perdido importantes oportunidades en los últimos años?

-El tranvía actual es un tranvía turístico. El trazado no tiene eficiencia económica, está demasiado lejos de las zonas donde vive gente. A Coruña es una ciudad muy densa y esto es una ventaja, porque nos permite considerar al transporte público eficiente y dar servicio a mucha gente. Si la ciudad fuera de densidad más baja la hipótesis del tranvía quizá sería menos segura. En cuanto al centro de ocio, yo creo que en la medida en que se abran los espacios del puerto va tener otra utilización. Hoy en día la valla está demasiado lejos, está desenganchado, no hay otra actividad, no se puede pasear alrededor.

-Con el Palexco y el centro de ocio, además de crear una barrera hacia el agua, se ha perdido la posibilidad de una arquitectura singular.

-Pero habrá otras oportunidades para hacer arquitectura icónica. La lámina de agua que tenemos es espectacular, es tan grande, hay tan poco uso, que podemos imaginar muchas cosas que sean icónicas. A Coruña lo tiene más fácil que Bilbao.

Fuente e imagen: La Voz de Galicia

"A Coruña debe ganar la batalla al caos del tráfico"

Reproducimos la Editorial del Diario La Opinión de A Coruña, una reflexion serena sobre un problema en auge, con unos inicios anunciados y unos remedios nunca planificados a tiempo.

El habitual lamento sobre el caos del tráfico en A Coruña, especialmente grave en las horas punta, es asumido ya con sorprendente naturalidad y resignación, como si fuera un problema irresoluble. Los distintos responsables municipales de Tráfico habidos en los últimos años han coincidido tanto en afrontar el problema esperanzados en darle una solución, en el momento de asumir las competencias, como en acabar declarándose incapaces de hallar remedio alguno. Y no puede ser así. A Coruña no puede dar por perdida la batalla contra un problema que incide tan directa y negativamente en la calidad de vida de sus vecinos y visitantes.

Los estudios encargados, los expertos consultados y los informes redactados por el Concello para buscar alternativas o paliativos a la saturada red de comunicaciones viarias de la ciudad y el área metropolitana han mostrado hasta ahora muy poca eficacia, motivo más que suficiente para no dejar en saco rato la última propuesta planteada por el concejal de Tráfico, Florencio Cardador, consistente en fijar un límite de velocidad variable en función de los tramos, la climatología, la contaminación atmosférica y los puntos negros de siniestralidad. Entre las ciudades europeas que han implantado fórmulas así figura Barcelona y su área metropolitana, donde existe además una limitación de 80 kilómetros por hora en las vías de acceso a la ciudad. Y aunque la medida ha causado una gran polémica política y social en Cataluña, los primeros datos revelan que al menos se ha producido una merma en la siniestralidad viaria y una mayor fluidez de la circulación.

Los municipios del área metropolitana de A Coruña están dispuestos a debatir y consensuar la propuesta del responsable municipal de tráfico, que, aunque en última instancia tiene que ser aprobada por la Xunta, tras el aval de la Consellería de Política Territorial, cuenta ya con el visto bueno de Stop Accidentes, una de las principales asociaciones de ayuda y orientación para los afectados por los siniestros de tráfico.

Ahora que se están ejecutando las principales redes viarias de comunicación de la ciudad y la comarca -la tercera ronda, que actuará como el nuevo cinturón de circunvalación de A Coruña, y la denominada vía Ártabra, que vertebrará el área metropolitana y sus conexiones con la Autopista del Atlántico y la Autovía del Noroeste- parece más que razonable planificar con tiempo una distribución ordenada del tráfico.

Un ejemplo de lo contrario, de la descoordinación, improvisación y descontrol, es lo que acaba de ocurrir en el propio Gobierno local con la inauguración del centro comercial Dolce Vita, el más grande de Galicia, en el polígono de A Grela.
No sólo por los monumentales atascos ocasionados o por la ineficacia del servicio público de autobuses dispuesto para acudir a la zona, que no fue reforzado ni en las rutas ni en las frecuencias de los buses, sino por la disparidad de criterio en el propio Concello.

Para el responsable de Tráfico era imprevisible tanta avalancha, mientras que para su compañero de Gobierno, que no de partido, el nacionalista Henrique Tello, lo ocurrido es un despropósito y una falta de previsión.

No le falta razón en esta ocasión a Carlos Negreira, portavoz del PP, cuando no sin cierta ironía, y a propósito del caos de tráfico ocasionado en A Grela, define al equipo de Gobierno municipal como el "ejército de Pancho Villa".

Desplazarse con rapidez y comodidad por A Coruña y su área metropolitana es una de las principales demandas ciudadanas. Es hora ya, así pues, de que el Concello aborde el problema con determinación, de que aplique soluciones que permitan una circulación fluida y garantice accesos rápidos y cómodos a las diferentes zonas residenciales, industriales y comerciales de la ciudad y la comarca, con un trasporte público adaptado a las nuevas demandas y con una red viaria que permita circular con el máximo grado de seguridad.

Por eso merece la pena abrir una serena reflexión sobre la iniciativa de fijar límites de velocidad en función de las condiciones meteorológicas y la congestión del tráfico. Porque A Coruña y su área metropolitana deben ganar la batalla del tráfico. Y deben hacerlo ya.

Fuente: La Opinión de A Coruña (Editorial)
Imagen: blog busurbano

1 de noviembre de 2008

El Ayuntamiento instalará cien paradas inteligentes más hasta el 2011

El Ayuntamiento tiene previsto incrementar el número de paradas inteligentes del bus urbano que existen en la ciudad. El alcalde indicó que en este momento hay instaladas 31, repartidas por todos los barrios de la ciudad.

En el plazo de dos años y medio, según indicó, se aumentará este número en cien nuevas paradas con un coste aproximado de 8.000 euros por unidad. Es decir, que el Ayuntamiento invertirá hasta el 2011 en estas nuevas infraestructuras más de 800.000 euros.

Fuente: La Voz de Galicia