14 de enero de 2009

Empresarios de Pocomaco defienden los cambios en los buses, desmarcándose de los vecinos. ¿Qué les habrán dado...?

Mientras arrecian las quejas vecinales sobre la reordenación de los buses, los empresarios de Pocomaco son, hasta el momento, los únicos que defienden los cambios introducidos por la Concejalía de Transportes y la Compañía de Tranvías.

Según el presidente del colectivo, Luis Fernández Ruenes, con la supresión de la línea 21 que daba servicio al polígono empresarial y con la reorganización de la 23 y la 23-A “han mejorado las frecuencias”. Indica, asimismo, que por el momento la asociación no ha recibido ninguna queja por parte de los usuarios, algo que “choca” con las versiones de los vecinos de Feáns y Novo Mesoiro. No obstante, Ruenes reclama mayor información sobre los nuevos horarios.

El presidente de la asociación de empresarios de Pocomaco, Luis Fernández Ruenes, defendió ayer la reorganización de los buses que dan servicio al polígono llevada a cabo por la Concejalía de Transportes y la Compañía de Tranvías. A diferencia de las quejas vertidas por los residentes de Feáns y Novo Mesoiro, Ruenes señala que desde la eliminación de la línea 21 y los cambios en la 23 y la 23-A “las frecuencias han mejorado”.

La entidad que gestiona el polígono empresarial encargó un estudio sobre el funcionamiento del servicio durante los primeros días en vigor de las modificaciones, que, según su responsable, reveló que, antes, “el tiempo de espera era mayor”. Ruenes asegura sentirse un tanto “desconcertado” por las quejas de los residentes en los barrios cercanos, “pues, en lo que respecta a Pocomaco, no se han llegado a producir grandes problemas”.

Asimismo, considera que, en la actualidad, entre las frecuencias de la línea 23-A y las de la 23, que aunque no atraviesa las vías del parque empresarial llega hasta Mesoiro, “por el polígono pasa un bus cada 20 minutos”.

En este sentido, cree conveniente que se mantenga la “fiabilidad” en los horarios, para dar seguridad a los trabajadores que utilizan a diario el transporte urbano para acudir a sus puestos de trabajo. Lo mismo opinan los usuarios a pie de calle que, sin embargo, no ofrecen una visión tan positiva sobre su funcionamiento.

Una de las viajeras que ayer esperaba la llegada del 23A en una de las paradas del polígono, Lourdes López, indicaba que, aunque las “frecuencias se van cumpliendo a duras penas”, lo peor es que “casi no hay conexiones con el resto de la ciudad”.

De igual forma, opina otro usuario, Miguel Novo, quien califica de “tercermundista” que a un polígono “con cerca de 400 empresas” sólo dé servicio “una línea que, además, tampoco es una maravilla”.

Sobre los nuevos horarios, muchos de los empleados en Pocomaco confesaron que todavía desconocen con exactitud la hora de paso de los autobuses. Para la mayoría, suprimir el 21 “ha sido un error”, como indica otra usuaria, Lucía María Aller, ya que “antes se intercalaba con el 23 y acortaba los tiempos de espera para mucha gente”, concluye.

Fuente: El Ideal Gallego

2 comentarios:

  1. Mucho mejor el 21 y el 23 que esta extraña fusión que han perpetrado. ¿Dónde se pueden presentar quejas? ¿Por qué no se da marcha atrás en los cambios? Inexplicable a tan poco tiempo de las elecciones autonómicas.

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  2. Me temo que los "empresarios" de pocomaco que escriben aquí no cogieron un bus en la vida.
    No me puedo creer que un polígono como POCOMACO no pueda tener un bus decenta para la gente que vamos a trabajar. A lo mejor necesitamos un Dolce Vita pa que nos lo pongan.

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