2 de febrero de 2011

Los cortes saturan Modesta Goicouría y obligan a los buses a improvisar sus rutas.


El cierre de la calle del Sol volvió a revelarse ayer como un problema para el tráfico en A Coruña. Si el lunes la falta de señalización y el desconocimiento de muchos conductores de que la calle iba a estar clausurada debido a las obras habían provocado desconcierto y atascos, durante el día de ayer quedó claro que la calle de Modesta Goicouría se sobrecargaba en hora punta. El resultado es que algunos conductores de bus no pueden seguir el itinerario previsto y por iniciativa propia continúan por el Paseo Marítimo para incorporarse a la Plaza de Pontevedra por la avenida de Rubine.

Nota del blog busurbano: Es correcto. Y lo más curioso, es que a veces sí ganan en tiempo y agilidad, ya que Rubine va relativamente desahogada para desembocar en la Plaza de Pontevedra. No siempre, claro. La línea 7 a veces hacía lo contrario...
Lo ideal es que estuviesen alertados por tráfico y que se les indicase cuándo acceder por Rubine, estando desocupada. ¿Que tal un panel digital "portátil" indicando el nivel de tráfico para poder escoger ruta...? (no sabemos si las hay, pero...).
De todos modos, el truco tiene remedio, ya que si al llegar a la rotonda ven que Rubine está colapsada, vuelven por el Paseo y toman Modesta Goicouría desde el otro sentido. A lo mejor también ganan ahí y todo...


Pero la mayor parte de los vehículos trataban de acceder a la céntrica plaza por esa corta vía, que se ha convertido en un paso obligado para muchos. “Es una calle de dos carriles, así que debería tragar bien –comentó un agente del 092– si es que los dos carriles están despejados”. El problema es que allí se encuentra por un lado, una parada de taxis, y por otro, dos centros educativos. Cuando llega la hora de la salida de clase, el lugar se llena, como siempre suele hacerlo, de padres que acuden a recoger a los alumnos en coche. “Y por otro lado, los taxistas, que aparcan como aparcan”, añadió el policía municipal. Estos dos factores se combinan para dejar a Modesta Goicouría con un solo carril precisamente cuando más falta hace, en hora punta.

La cola de vehículos en el Paseo Marítimo se hizo cada vez más larga a medida que pasaba el tiempo, hasta acercarse precisamente a la altura de la calle del Sol. Mientras tanto, desde la sala de pantallas del 092 hacían lo que podían, manipulando las frecuencias de los semáforos. “Como el tráfico en San Andrés es ahora mucho menor, podemos aumentar el tiempo en verde de los semáforos de las calles como Ramón del Cueto, el Paseo Marítimo y todas las que componen el recorrido alternativo”, se explicó un agente.

Pero existen otros problemas que la Policía Local no puede solucionar: la Concejalía de Movilidad había designado como parada provisional de las líneas de autobuses afectadas: 4, 5, 6, 6-A, 7 y 11, una marquesina del tranvía a pocos metros del espigón de La Coraza. Como la nueva parada se encuentra tan cerca de la calle de Modesta Goicouría el bus se ve obligado a dar un brusco giro a la izquierda para atravesar los tres carriles y poder desviarse hacia la plaza de Pontevedra.

Nota del blog busurbano: la parada del tranvía lo es también habitual de la línea 3, de vuelta por el Paseo Marítimo hacia Pza. de Pontevedra y en dirección San Pedro de Visma.
Esta misma jugada ya la tenía que hacer antes... pero con menos tráfico. Ahora se ve perjudicada también esta línea.


El resultado era que el bus prácticamente quedaba atravesado bloqueando el tráfico. No sólo el que iba hacia Modesta Goicouría, sino todo el que discurría hacia la rotonda de Las Esclavas. En ciertos momentos, la densidad del tráfico era tal que los conductores desistían, de ahí que decidieran utilizar la rotonda de Las Catalinas.

A pesar de todo estos inconvenientes, los técnicos de la Concejalía de Movilidad se mostraban razonablemente satisfechos de cómo estaban marchando las cosas: “Según nuestra aplicación informática, la puntualidad de los buses no se ha visto afectada. De hecho, en algunos casos los cambios han supuesto acortar el recorrido”.

Un recorrido más corto también supone que los usuarios tienen que caminar más para llegar a las paradas, pero desde Movilidad aseguran que tampoco se trata de un recorrido muy largo, apenas unos pocos cientos de metros.

En cuanto al hecho de que el lunes pasado, muchos de los viajeros habituales estuvieran esperando en vano bajo su marquesina habitual a que llegara el bus, desde Movilidad aseguran que se colocaron carteles y se envió personal para evitar que esto pasara.

Nota del blog busurbano: Se hizo, se hizo... Os remitimos, primero, al post del día de autos (y buses); y en breve, a otro post de carácter más gráfico con los temores busurbanos materializados.

Fuente: El Ideal Gallego
Imágenes: El Ideal Gallego, blog busurbano

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