28 de noviembre de 2010

Entrevista a Yoya Neira: El nuevo Plan de Movilidad, el transporte metropolitano...

Amplia, interesante entrevista que El Ideal Gallego le hace a Yoya Neira. La transcribimos completa, sin introducción, para no hacer el post más largo:

“La aplicación del Plan de Movilidad supondrá modificaciones en las líneas más importantes”

La concejala socialista Yoya Neira Fernández (A Coruña, 1975) es la responsable del área de Movilidad. Licenciada en Derecho y madre de tres hijos, milita en el partido socialista desde 1996 y ha ocupado diversas responsabilidades en la Subdelegación de Gobierno antes de recalar en el Ayuntamiento.

Llegó al cargo en febrero del año pasado, en plena polémica por la implantación de los transbordos, y consiguió calmar los ánimos de unos vecinos alborotados por las modificaciones de las líneas. Ahora se prepara para afrontar los cambios que traiga el Plan de Movilidad. Neira –todo el mundo la llama Yoya– tiene la habilidad de conseguir que la gente salga de su despacho si no siempre con la satisfacción de haber conseguido lo que buscaba, sí con la sensación de haber sido escuchado. Según ella, es porque cree en el proyecto que se realiza en su área.

—¿Qué es lo que se está proyectando ahora?
—Bueno, ahora seguimos trabajando en el Plan de Movilidad que supondrá la modificaciones de líneas importantes.

—Los últimos cambios ya generaron mucha polémica.
—Sí, y no quiero que nadie se alarme, porque contaremos con la participación ciudadana, pero habrá más.

—¿Se mantendrá la política de transbordos, que tan poco gustó a los viajeros?
—Los transbordos son la única solución, no podemos tener líneas infinitas porque sería imposible garantizar que los buses llegaran tiempo.

—Otro punto espinoso es la subida de las tarifas ¿Cómo será este año?
—Lo sabremos la semana que viene pero no puedo adelantar nada. El cálculo de la tarifa de bus es una fórmula matemática, así que poco se puede hacer al respecto. Confío en que, al menos, las tarifas sociales se mantengan.

—Queda el consuelo de que pagaremos líneas más modernas, como la 4.
—Sí, se ha dado un gran paso con ella, el segundo más importante desde el carril bus. Se ha hecho obra civil que permite convertir la línea 4 en la primera totalmente accesible. E infoaccesible.

—¿Usando pantallas como las de la plaza de Pontevedra?
—Sí. Vamos a poner muchas. Unas diez o doce, de ese tipo, y aún tenemos que presentar el proyecto de desarrollo de la Universidad, que también está financiado con fondos estatales y que consistirá en otras cuatro pantallas. Entre esos cuatro modelos y los similares al de la plaza de Pontevedra veremos por donde vamos.

—Seguiremos utilizando el carril bus ¿no?
—Sí, el carril bus ha supuesto un incremento espectacular de viajeros, fundamentalmente en la línea 4, por eso la hemos utilizado para enseñarle a la gente lo que nosotros consideremos que debe ser. La inauguraremos en la última semana del año.

—Pero cuando llegó a su actual puesto el carril bus ya era un hecho ¿Lo habría hecho usted de la misma forma?
—Los estudios dijeron que era el sitio adecuado. Sobre todo Federico Tapia y Rosalía de Castro, donde los buses tenían problemas para circular. Por algún lado había que empezar y era tan buen sitio como cualquiera. Y el resultado lo avala: las líneas que circulan por el carril bus tienen más del 50% de los pasajeros de la ciudad.

—¿Se ha notado el cambio?
—Mucho. Creo que nadie olvida lo que era Federico Tapia antes del carril bus: La doble fila con los problemas de circulación y aparcamiento que genera.

—Un tema, el de la doble fila, por el que siempre se ha mostrado sensible.
—Me hiere mucho la sensibilidad la falta de civismo que tiene la gente. Por ejemplo, el otro día me dicen que en la línea 14 una persona en silla de ruedas no pudo bajarse en la parada frente a Mercadona. No pudo hacerlo en la siguiente, ni en Opencor. Lo tuvieron que dejar en la estación de San Cristóbal, lo que me parece tremendo. Tremendo.

—Fue esa falta de civismo lo que les obligó a un cambio radical de diseño en las paradas el año pasado.
—Totalmente. Se tuvieron que eliminar las bahías (entrantes en las aceras donde estaciona el bus) que no funcionaban: primero porque la bahía está ocupada constantemente por vehículos. Segundo, que cuando el bus quiere salir de la bahía, los conductores no le ceden el paso, aunque saben que deben hacerlo.

—Con el nuevo sistema, sin bahía, al parar el bus en medio del carril se tiene que detener el tráfico.
—Sí, así es.

—O sea, que es un sacrificio que hay que hacer para favorecer el uso del bus. Paralizar el tráfico, quiero decir.
—Se hace en todas las ciudades en las que se da prioridad al transporte público. Una vez has decidido que escoges, tienes muy pocas opciones.

—¿A qué se refiere?
—No se trata de ponerle obstáculos al transporte privado, pero es un pez que se muerde la cola: mientras no seamos capaces de hacer que la gente deje el coche en casa, difícilmente se podrá conseguir algo con el volumen de circulación actual.

—¿Por eso van a seguir apostando por el carril bus?
—Hay tres estudios: de la totalidad de la ronda de Outeiro en dirección subida y bajada, de la calle de Juan Flórez desde el Opencor hasta el final, y en la avenida Finisterre, para que los buses no tengan que hacer ese giro en Médico Rodríguez. Ahí iría en sentido contrario a la circulación.

—¿Y por qué no se ha llevado a cabo todavía?
—Por el volumen de obras. Un carril bus requiere hacer obra en las aceras (bordillos, contenedores, zonas de carga y descarga), así que por el momento usamos la onda verde (un sistema que cambia el color del semáforo cuando se acerca el bus).

—Lo suyo es una lucha contra los retrasos: del carril bus, del metro ligero...
—Respecto al metro, el primer estudio es del año 2000. Lo hizo el Ayuntamiento, en solitario. Cuando llegó el bipartito se mejoró y completó el estudio, pero cuando cambió la Xunta decidieron hacer un nuevo estudio y además, con un presupuesto escaso: 179.000 euros, que no creo que valgan para un estudio, ni mucho menos para su construcción.

—Si siguen las mejoras en el transporte colectivo ¿la gente abandonará el coche?
—Al final, la gente tiene que saber que la ciudad la hacemos entre todos. Que el transporte público es prioritario, porque cada autobús puede suponer ciento y pico coches fuera de la calle, que tenemos 37 kilómetros cuadrados de ciudad –que no es nada– y que si la llenáramos de coches sería intransitable e inconvivible.

“En el transporte metropolitano sólo esperamos a que la Xunta nos diga ¡ya!”

Cuando habla de movilidad –palabra que sale de sus labios constantemente– la edil socialista se refiere a un concepto global, que va mucho más allá de conseguir que los buses lleguen a su hora y de dotarlos con paradas nuevas o con pantallas informatizadas. Se trata de coordinarse con el flujo de toda el área metropolitana. “No podemos olvidar a esa gente que, cada día, entra en la ciudad por Alfonso Molina”, señala Neira. Según las estadísticas de Tráfico, cerca de 100.000 personas se desplazan por esta vía a diario para entrar en A Coruña. La inmensa mayoría, en vehículo propio y con el conductor solo.

—Eliminar toda ese tráfico descongestionaría la ciudad...
—Claro, éste es el centro de la comarca, con muchos flujos de circulación. Por eso es importante el transporte metropolitano.

—Este año parecía que sería el de la entrada de A Coruña al Consorcio de As Mariñas. Después esta medida no se concretó.. ¿En qué medida afecta esto al transporte metropolitano?
—El transporte metropolitano quedó prácticamente hecho en el gobierno anterior con un protocolo de intenciones, con un texto trabajado y consensuado que fue el que recogió la Xunta actual.

—Bien pero ¿qué se está haciendo en A Coruña?
—Aquí llevamos años con todo preparado para el transporte metropolitano.

—¿A qué se refiere con “todo”?
—La tarjeta Millennium, por ejemplo, se hizo con vocación metropolitana, y si subes a un bus ves el lector de tarjetas y el de bonobús para la gente de fuera que la usa. Pero la tarjeta TMG, que va a usar la Xunta, ya utiliza la misma tecnología que la Millennium.

—Sin embargo, la Xunta aseguró que la aplicación del sistema metropolitano de transporte se retrasaba por problemas técnicos.
—Esos problemas no existían por parte de A Coruña, que verdaderamente es la única ciudad donde va a haber cambio del transporte interurbano al urbano.

—¿Sí?
—Claro, porque en el resto de los municipios lógicamente no hay transporte urbano. En ese sentido, no hay ningún problema.

—Pues para no haber ningún problema, la ejecución de este plan se está retrasando mucho.
—Nosotros pensábamos que iba a estar para mediados de octubre –no lo estuvo– y se volvió a firmar el convenio. Por eso el alcalde ironizó con que nunca se había firmado tantas veces un convenio.

—Pero ¿qué es lo que les retiene?
—Por parte nuestra, estamos esperando sólo a que ellos (la Xunta) nos digan “¡ya!”. Es decir, estamos preparados para asumirlo a nivel tecnológico y a todos los demás. Es cierto que ahora están con la firma de un reglamento de aplicación más concreta, pero es una cuestión de carácter técnico.

—¿Y una vez que se ponga en marcha, qué podemos esperar?
—Ver si, efectivamente, con el billete único, que no deja de ser la liberación del transbordo, el transporte interurbano sale adelante como una opción frente al vehículo privado.

—¿Cree que bastará eso para que la gente deje el coche?
—Es importante. Es no pagar dos veces por entrar en la ciudad.

—¿Y si no es así? ¿Y sí la gente no encuentra más cómodo el bus?
— Vamos a verlo. Si la gente no se adapta a las líneas que existen en la actualidad pues indudablemente, la Xunta tendrá que reajustarlas.

—¿Y el Ayuntamiento?
—Nosotros también tendremos que reajustar lo que sea necesario para que adopten a los nuevos flujos de circulación.

—¿Están preparados sitios, como la parada de interurbanos en General Sanjurjo, para soportar más viajeros?
—Si no lo está, cuando llegue el momento haremos las reformas necesarias.

—Volviendo a lo de pagar ¿La posible subida de tarifas afectará también al metropolitano?
—No, no, no. Esos precios los marca la Xunta. Nosotros operamos dentro de nuestra corporación de manera autónoma.

—Hablando de autónomos, ¿en que momento se encuentra la coordinación de los taxis en la comarca?
—Hemos firmado varios convenios entre las asociaciones de taxis, pero se trata de un mundo muy complicado, todos defienden su territorio, aunque tengo que reconocer que las coruñesas Teletaxi y Radiotaxi son muy dialogantes y congelaron las tarifas.

—En resumen ¿cuál es la nueva fecha de implantación del sistema metropolitano?
—(Neira muestra sus manos vacías) Se ha aplazado “sine die”.

Fuente: El Ideal Gallego

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